La luz azul: la importancia de exponerse con equilibrio

La luz azul posee varios beneficios, sin embargo, el exceso o exposición a ella en ciertos lugares y/u horarios puede engañar al cuerpo, generando problemas, por ejemplo en el sueño y el llamado "ruido visual", gran responsable del cansancio en nuestros ojos. Ante ello la importancia de protegerse de ella, cuando la exposición se realiza mediante pantallas de aparatos electrónicos como  los smartphones, tablets o notebook y la luz led blanca.









¿Qué es la luz azul?

Para partir es necesario explicar que la luz del sol contiene rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta, en diferentes tonalidades, que dependen de la energía y de la longitud de onda de los rayos individuales. Combinados, este espectro de rayos crea lo que llamamos “luz blanca” o “luz solar”.

Los rayos de luz que poseen longitudes de onda más largas (medición que se realiza en nm), poseen menos energía. Por ejemplo, los rayos en el extremos rojo del espectro de luz visible, tienen longitudes de onda más largas y son conocidos como infrarrojos. A diferencia de ellos están los rayos del extremo azul, con longitudes de onda más cortas y, por ende, con mayor energía. (llamados luz azul, luz violeta).
Con la explicación anterior ya entendemos que los rayos UV (hacia el lado azul) poseen mayor energía, responsables, por ejemplo, de cambios en el color de la piel y utilizados en cabinas para el bronceado. (en cantidad controlada). Así mismo la exposición excesiva a los Rayos UV provocan quemaduras en la piel y enfermedades como el cáncer a la piel. Por otro lado, los rayos hacia el lado azul se dispersan más fácilmente cuando golpean el aire y moléculas de agua en la atmósfera.



Una vez entendido esto, podemos empezar a hablar sobre el uso de estos espectros en las pantallas digitales y en las luces led. A diferencia de la luz solar, fuente principal de luz azul, las pantallas de computadores, tablets, smartphones y luz led -especialmente la fría- emiten cantidades considerables de luz azul. Mientras tanto, la luz solar, presenta un espectro muy equilibrado de colores y tonos que entregan el beneficio de ella (porque también tiene sus beneficios).



He allí el problema que puede generar, por ejemplo, en nuestra vista. La cantidad de tiempo que pasamos frente a esta luz de los aparatos electrónicos, además de la proximidad, genera síntomas que sí o sí afectan nuestra rutina diaria. Entre ellas resequedad, picazón y fatiga. Además, al ser una luz que se dispersa fácilmente, es más difícil enfocarla, generando lo llamado “ruido visual”, gran responsable del cansancio en nuestros ojos.


 ¿Cuál es la medida justa de la luz azul?

La luz azul posee varios beneficios, en su forma natural. Nos activa, nos da energía y es una de las responsables de regular el ritmo circadiano (cambios físicos y mentales del ciclo diario. En el caso de la luz, es ella la responsable, por ejemplo, de nuestros ciclos de sueño. Cuando no hay luz, es hora de dormir). Sin embargo el abuso de ella genera diferentes patologías importantes de considerar. Por ejemplo, ver televisión antes de dormir o leer desde tu Tablet, es sinónimo de recibir en exceso esta luz en un horario inadecuado. Su presencia engaña al cuerpo, lo que inhibe la producción de melatonina, hormona producida por la glándula pineal. Esta glándula se estimula con la oscuridad, produciendo melatonina, lo que incita a la persona a dormir. Lo mismo sucede con la luz led. Su exceso de luz azul, engaña al cuerpo. Por lo mismo, una recomendación es siempre jugar con las temperaturas de color. La luz led blanca debe evitarse en el dormitorio o lugares en los que se suele estar antes de dormir. Es recomendable, para estos lugares, de descanso, utilizar temperaturas lo más cálidas posibles.


¿Cómo podemos protegernos de esta luz azul que emiten los aparatos electrónicos y las luces led?

El uso de esta luz, en pantallas de equipos electrónicos, es una de las principales razones de un cansancio visual, lo que puede derivar en otras patologías o síntomas ligados al estrés. Cabe destacar que la premisa anterior aún no ha sido comprobada y existen médicos que aseguran que el real problema es la sobre estimulación que estos equipos generan en nuestro cerebro. Ante ello es que la principal protección es prescindir de ella al menos una hora antes de dormir.
Aún así, si la idea es experimentar y probar lo antes dicho, existen productos creados para evitar el supuesto cansancio en nuestros ojos, que generaría el uso excesivo de pantallas electrónicas. Un ejemplo de ello es la opción que tienen varios smartphones o equipos electrónicos, de utilizarlo en modo "descanso visual"o "modo nocturno". Estos permiten cambiar el color de la interfaz, por tonos más oscuros o cálidos y así evitar que nuestro cerebro sea engañado por esta luz artificial. Otra alternativa son los lentes de descanso o lentes anti luz azul, los que poseen un filtro que reduce en hasta cierto porcentaje - alrededor del 30% -  el consumo de la luz azul.


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